“EL
PODER DE
LA SANGRE”
Bloodborne
El desarrollo de Bloodborne comenzó al completar el
desarrollo de la expansión Prepare to Die de Dark Souls, razón por la cual
Miyazaki no estuvo involucrado en el proceso de Dark Souls II, participando
meramente como supervisor.
El juego se presentó como una nueva I.P. (Propiedad
Intelectual), aunque esta misma se cimentaba sobre las dinámicas básicas de
Dark Souls, siendo así llamada por la comunidad una “secuela espiritual”.
Bloodborne trajo consigo novedades refrescantes dando un
gran paso en lo que a la saga se refiere. Una nueva estética gótica, que
recuerda a la de la época victoriana, pero esta vez con un toque más lúgubre y
estremecedor. El ambiente del mundo es una revisión del folclore europeo con un
toque japonés increíble. En mi opinión, esta decisión fue muy acertada. El
mundo te absorbe con una facilidad pasmosa. Un cambio sin duda muy necesario.
En los traílers mostrados enseñaron un combate rápido y
frenético que sustituía los escudos por armas de fuego, siendo así utilizadas
como armas de contención. El combate es visceral, y no por su sanguinolencia,
si no por su brutalidad y su sensación sublime.
Bloodborne no solo innova en la narrativa, da un paso
agigantado a nivel jugable. Este juego lleva a las cuotas más altas la
jugabilidad. No paras de temblar hasta que exterminas a un enemigo, la
sensación de victoria, insuperable.
El mundo de Bloodborne es sangriento pero no por ello
violento. En Bloodborne la sangre tiene un significado que apoya a la historia,
esta vez más silenciosa.
Esto es lo que más me decepcionó del juego. Bloodborne
pide a gritos una historia más presente y con mayor peso, es verdad que la
tiene y es alucinante, pero tienes que escarbar de forma deliberada para poder
entenderla por completo. Esto en un principio no me desagrada, pero me gustaría
que no se limitase a ello, que haya mas exposición, más texto. Me hubiese
encantado que haya personajes dignos del Dark Souls.
Aunque es verdad que en Dark Souls pasaba algo parecido,
te podías pasar el juego sin enterarte de la trama. Pero la mera exploración te
recompensaba con trozos de la misma, los personajes que te acompañaban te
desvelaban partes del universo.
Otra queja sería que partes muy importantes de la historia
se retratasen en descripciones de los objetos, siendo así un trasfondo
opcional, al igual que el MGSV, otro juego que me dará de qué hablar.
Es verdad que se puede especular sobre la historia que
acarrean todos los escenarios, pero me hubiese gustado que te lo mostrasen de
una manera más directa.
Incluso la cinemática del principio es confusa y poco
aclarativa, dejando preguntas en el aire… ¿Quién es este tipo? ¿Dónde estoy? ¿A
qué se refieren con esto de la sangre?
En definitiva me hubiese gustado una historia que se haga
escuchar, con más peso a lo largo del juego. Sé que esto es difícil, Dark Souls
nos ha malcriado…
Es verdad que esta narrativa, más ambigua, pasiva y
silenciosa, es muy arriesgada e innovadora, una decisión muy acertada, y han
sabido manejarla con mano experta, buscando de manera deliberada el misterio.
Pero en mi sincera opinión, me hubiese gustado más una exposición directa.
Esta narrativa se centra más en transmitir emociones sin
hacer falta describir el mundo directamente, cosa que recuerda al escritor H.P.
Lovecraft, del que toma más de una referencia para construir tan siniestro
mundo. El miedo a lo desconocido, los primigenios venidos del cosmos…
Os pondré aquí el link a un vídeo que explica
espléndidamente el universo de Bloodborne y su relación con Lovecraft:
Los mejores jefes se encuentran en Bloodborne con batallas
estremecedoras acompañadas por una banda sonora sublime, que pese a que te
gusten o no los videojuegos, disfrutarás.
Otra característica distintiva del juego sería la
personalización del personaje. Ahora no podrás elegir una clase distintiva y
los equipamientos serán menos numerosos, aunque mucho más diferenciados y
versátiles.
Los escenarios son estructuras sin sentido
interconexionadas de manera laberíntica y genuina de la saga. Es alucinante el
avanzar en el juego y contemplar desde una posición elevada todo tu recorrido,
ver como lo que se ve a tu alrededor no son meras decoraciones, sino sitios
reales a los cuales puedes acceder. Estos escenarios están detallados de manera
enfermiza y rezuman un ambiente gloriosamente logrado.
Bloodborne es en definitiva la obra de arte total. Lo que
más se asemeja a la descripción de obra definitiva hecha por Richard Wagner, quien lo acuñó para referirse a un tipo de obra de arte
que integraba la música, el teatro, las artes visuales y la participación del
espectador.
-Mario Cembellín-





















