jueves, 3 de septiembre de 2015

Saga Souls (1/3)

LA LLAMA
SE AVIVA

Dark Souls

En la edad antigua
El mundo era amorfo y estaba envuelto en niebla
Una tierra de riscos grandes, árboles gigantescos y
dragones eternos
Pero entonces llegó el Fuego
Y con el Fuego, llegó la Disparidad
Calor y frío
Vida y muerte
Y por supuesto… Luz y Oscuridad
Entonces, ellos surgieron de la oscuridad
Y encontraron las almas de los dioses dentro de la llama
Nito, el primero de los muertos
La bruja de Izalith y sus hijas del caos
Gwin el Señor de la Luz Solar, y sus leales caballeros
Y el furtivo pigmeo, a menudo olvidado
Con la fuerza de los dioses, desafiaron a los dragones
Gwin y sus poderosos rayos despellejaron sus escamas pétreas
Las brujas tejieron tormentas de fuego
Nito provocó una miasma de muerte y enfermedad
Y Seath el descamado traicionó a los suyos,
Y los dragones desaparecieron
Así comenzó la Edad del Fuego
Pero pronto las llamas se desvanecerán y solo quedará oscuridad
Ahora solo quedan ascuas
Y el hombre ya no ve el sol, tan solo noches eternas
Entre los vivos pueden verse a los que sufren la maldición de la Señal Oscura

Si esta premisa no os convence no se realmente el qué puede hacerlo…

Dark Souls salió el 22 de septiembre de 2011. Al no tener éxito con Demon’s Souls se toma la decisión de cambiar el nombre de la franquicia y sacarlo tanto para PS3 como Xbox360.

Hidetaka y su equipo demuestran por segunda vez que todavía hay esperanza, existe la posibilidad de que nazcan mundos de fantasía con personalidad propia, aunque Hollywood nos haga pensar lo contrario. El mundo de Dark Souls nace de la fantasía medieval occidental con un toque nipón que le sienta de maravilla.


 Hidetaka Miyazaki

Este juego, tiene una gran capacidad de envolverte en su atmósfera, al jugarlo, pierdes contacto con la realidad, y si tienes suficiente fuerza de voluntad para apagar la consola sabrás que ese mundo no desaparecerá, seguirá ahí.



Dark Souls hace uso de una narrativa muy curiosa. El juego no comienza en La Edad del fuego, sino cuando esta está llegando a su fin. La llama que establece el equilibrio se desvanece, los dioses que antes reinaban Lordran se encuentran mermados. Gwendolin, trata de esconder la triste realidad con ilusiones, Izalith y sus hijas convertidas en demonio por intentar alterar la llama, Seath consumido por la locura en busca de la inmortalidad y Nito apresado en sus propias catacumbas. Esta historia de decadencia no nos sitúa como el elegido tocado por los dioses, sino como un no muerto entre otros que intenta embarcarse en la aventura en la que muchos otros han fracasado. No eres el centro de este desdichado universo, tus acciones no repercutirán en el mundo hasta el verdadero fin, tú eres el testigo de la muerte de la grandeza que antes encarnaban Lordran y sus habitantes.


Os lo repito, si esta premisa no os convence no se el qué puede hacerlo…

Este juego ahora puede verse anticuado debido a sus gráficos y su ortopédico manejo, tal vez por causa de un bajo presupuesto. Pero si somos capaces de sacar todo esto de nuestras manidas cabezas tenemos ante nosotros una obra maestra, una obra que no busca lo bonito, busca lo sublime. Por malo que se tilde al control, la kinestésica, es decir la sensación al jugarlo, es fabulosa tanto por la sensación de evolución y progreso, la interconexión de escenarios, como la sensación al derrotar una criatura superior a ti, eso es a lo que me refiero.


Estas ideas son expandidas en el súper accesible DLC, (Esa ironía se sale del gráfico) que expande las ideas ya formadas con jefes de gran agilidad



Antes hablaba de lo curiosa que es la narrativa, esta no es solo la historia del jugador, sino la de Siegmeyer de Catarina, Óscar de Astora, o que Dios nos ampare, el gran Solaire de Astora. El juego está lleno de historias y personajes que seguir a menudo fáciles de pasar por alto. El juego está lleno de secretos, escenarios, equipamientos de leyenda, personajes…



Es recomendable jugar a cualquier juego de esta saga sin guía, que seas tú el que tenga esa constante sensación de descubrimiento y aventura. Si te quedas con ganas de más rejugártelo echando mano de una guía y así descubrir todo por lo que has pasado por alto es muy recomendable.



Es cierto que hay un claro desnivel en cuanto a escenarios y jefes aunque en mi más sincera opinión se presentan escenarios al principio en los que nadie desearía parar. Feos, horrendos y laberínticos ya sean Las profundidades o Ciudad Infestada a el paraíso de Anor Londo. Esto en mi opinión se hizo para crear un punto de inflexión. Anor Londo da una sensación de victoria y belleza incomparables, todo gracias a haberte arrastrado anteriormente por los lugares más horrendos que uno pudiese imaginar. Anor Londo no hubiese sido lo mismo si no habríamos antes pasado por todo eso.




El juego está lleno de diseños alucinantes y muy creativos, tanto en escenarios como en personajes, ya sea el Dragón Dividido, un jefe aparentemente pequeño que poco a poco deja descubrir su figura monstruosa, o la extraña belleza del Lago de Ceniza.




En este juego Hideteka y su equipo dan una lección a todo el mundo sobre como diseñar un videojuego. El diseño de niveles es magnífico, la banda sonora suena justo en el momento adecuado y creedme que hace acto de presencia. Los jefes son un desafío increíble que marcan una progresión en tu aventura, y estos jefes, no están colocados únicamente para fastidiar al jugador, todo en Dark Souls tiene una razón de ser, todo tiene su historia y su por qué. Sí, Dark Souls es un juego de fantasía, pero no por ello incoherente.


Si esto no te convence descúbrelo por ti mismo y verás que no hay prácticamente mas juegos con un Solaire, con jefes tan trágicos como Gwin o Sif,  con esa sensación de pánico y frustración a la par de triunfo y gloria a través de la propia experiencia jugable.



Dark Souls es una obra realmente madura, que también ha hecho madurar el medio a pasos agigantados, pasando de estar en su infancia a la adolescencia del medio videojueguilístico.

And remember to praise the sun...



-Mario Cembellín-
 





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